¿Se puede escribir poesía en este contexto?
Dejo abierta la pregunta porque la lectura no responde, sino que es territorio amplio de sentidos en el devenir de la experiencia.
Los invasores
Quieren poner de moda la pureza,
la normalidad binaria como única
alternativa de existencia.
Quieren un poder prístino en apariencia,
lo delicado y sumiso
como mandato absoluto,
la mujer callada y los guardianes atentos.
Quieren borrar el dolor, la muerte,
la eternidad en un paraíso insípido y neutro,
la felicidad como búsqueda constante
en rostros blancos y perfectos.
Desdeñan lo terrorífico, lo monstruoso,
las ceremonias profanas, la oscuridad,
la derrota.
Sin tristeza que exorcizar,
el humano que prefieren
es un híbrido que reaccione
emocional y alienado.
En ese mundo que quieren
no hay lugar
para sentir miedo y recuperarte,
para el duelo o el deseo.
Todo es mustio,
sin la descomposición posible
de lo orgánico,
de lo que estuvo vivo.
Proliferan entre sus mercaderes,
gente con la sangre destilada y tibia.
Infestan lo vital y el tejido social
moviéndose como bacterias.
La salud que glorifican
es a costa del hambre y la miseria.
Desde el privilegio,
te tratan de larva improductiva
si resistís
la esclavitud y la entrega.
Degradan todo lo que nombran,
niegan, escupen y mienten.
De sus bocas
la podredumbre
se ofrece como manjar
masticado y concluido.
Niegan las profundidades y
lo acontecido.
Te necesitan conectado
a sus ambiciones
y a la vez,
desconectado de los sueños.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Comentario Blogg Engendras